El viaje
Hace 28 años comenzó el viaje. En los primeros tiempos no sabía qué era un viaje, pero aún así viajaba. No podía caminar sólo y me enseñaron el camino. Descubrí el miedo y la alegría, dos sentimientos básicos que – como en la alquimia – se pueden mezclar entre sí y con otras cosas y nos da toda una gama de emociones. El viaje ha sido largo, duro, bello, corto.
Las partes que más recuerdo de este viaje suelen ser aquellas en las que más vivo me sentía. Claro que el estar vivo no necesariamente significa momentos alegres. El dolor también te recuerda que estás vivo. Recuerdo recortar cartulinas para construir carritos y luego pintarlos con temperas y luego coleccionarlos en mi cuarto. Pero también recuerdo perder partidos de basket… y perder otras cosas también.
Las partes que menos me gustaron de ese viaje han sido cuando estaba dormido, o mejor dicho cuando no estaba completamente despierto. Dormir es una fea costumbre de los mayores que no tiene que ver con cerrar los ojos, sino con dejar de vivir y experimentar cosas nuevas durante mucho tiempo. Comfortably numb dirían los pink floyd.
En este viaje encontré otros viajeros. Algunos todavía caminan conmigo, pero todos todos me dejaron algo. Mis queridos compañeros de viaje… gracias por estar en mi camino. Y lo digo por todos. Por los que me entienden más, pero también por los que me miran raro cuando hablo. Por los que son mis almas gemelas, pero también por los que son como mis espejos.
En este viaje aprendí pocas cosas que valgan la pena, pero son tan importantes que las llevo en la piel. En este viaje ya no busco ser mejor persona, ni superman, ni siquiera intelectual. Descubrí que lo único que quiero ahora es sentirme querido como soy. Por quien soy. Con la misma behemencia que un niño quiere ser parte del juego. Aprendí que la soledad, como la libertad, son un estado de la mente. Y aunque aún siento el acecho de los sentimientos tristes mi plan es reconciliarme conmigo mismo, espero que pueda
. Aprendí que en cada uno de nosotros, mis compañeros de viaje, hay algo de divino. Y ésta ha sido la iluminación más bonita que he tenido. Cuando descubres esa parte divina que hay en ti mismo, aprendes a leer la belleza de todas las pequeñas cosas, y de paso entiendes las canciones de la Morisette
Aún llevo en mí partes que están en guerra conmigo mismo. Y cuando miro adelante en el camino, aún veo muchos horizontes, muchos lagos y muchas montañas que parecen imposibles de traspasar. No me voy a mentir, aún siento mucho miedo, pero también siento en mi un impulso por explorar, por conocer, por sambullirme en los mares y por escalar las montañas y volar, hasta sentirme cansado, pero siempre, siempre feliz.
Un abrazo para todos ustedes, mis compañeros de viaje
, los dejo en compañía de buen rock and roll, “el jefe” (Clic en CC para subtítulos)




El viaje… yo llevo 26 años en este viaje, y creo que a veces me exijo demasiado, o mis metas son muy altas… quizás me gustaría mirar atrás y decir: “Manya, al final, no seguí las señalizaciones en el camino, sino que me arriesgué y tomé caminos que podrían retrasarme, pero al final lo logré”. Es un viaje muy difícil, pero ahí está el reto =)
Ánimo rafeviper, tú acuérdate que al final de todo el viaje está para disfrutarlo y ser feliz
. Y sí, a ti siempre te ha gustado el camino incierto, en el que no se ven huellas de otros, eso es mucho huevos
lo único que me parece incontrolable es el amor y es lo que lo hace tan increíble supongo.
feliz cumple zoquete
Lo máximo este post…
La verdad es que me salió muy sincero, y eso ya es un gran logro