El día que me quieras
Hay un tipo de personas por las cuales sentí mis reservas durante mucho tiempo. Viste esa clase de macho tipo “los hombres no lloran”, tipo coleccionador de mujeres, de proezas sexuales. Esa clase de hombre que da palmadas en la espalda cuando abraza, porque el contacto sincero los pone demasiado incómodos. Esa clase de bestias que casi ofenden con la sexualidad que emanan.
Pero hablo también de esa personalidad que si la tienes de tu lado te hace sentir seguro. De esa clase de minotauros, que tienen la fuerza para mover vidas. De esa clase de guerreros que conquistan corazones. De esos antiguos señores de sombrero y terno que se robaban a la novia, retando a la ira de la familia. Esa clase de fuerza, cazadora, primal, capaz de enfrentarse a bestias salvajes para alimentarse, y alimentar a su clan.
Hoy quiero hacer las paces con esa figura. Hacerle un pequeño homenaje a esa masculinidad histórica, milenaria, y en el fondo, llena de belleza. Que lo disfruten.

